El estudio de la Lógica se ha destacado como uno de los ejes
problemicos de mayor trascendencia y complejidad al interior del ejercicio de
la Filosofía, primero desde su separación conceptual de la teoría del conocimiento,
y después desde su estudio del método de su proceso y el contenido de verdad.
Aunque la mayoría de las teorías propuestas se edifican en
rededor de terminología e ideales básicos similares, son varios los intentos
para conseguir un lenguaje universal que logre acaparar el estudio de la
totalidad del área de la Lógica, por lo que podemos exponer algunos puntos de
vista.
Desde esta perspectiva, se nos presenta el nombre de Xavier
de Zubiri, filósofo de origen español quien dedico buena parte de su formación académico
filosófica al estudio de esta misma disciplina.
Aunque en un principio, este ya contaba con nociones
generales de la lógica, su primer encuentro de carácter real con esta fue al
ser expuesta como la Logística, método que hace uso de la lógica matemática para
intentar explicar la totalidad de los mecanismos lógicos a través de fórmulas
finitas, que reduzcan las posibilidades a un número exacto. Zubiri encontró en
esta posición un gran interés, más para atacarlo que para defenderlo, pues
consideraba que el simbolismo matemático se centra únicamente en la esfera
objetivista, casi en un nominalismo, al
trabajar únicamente sobre objetos de verdad previamente dados sin llegar a
analizar la veracidad de los mismos.
Considera además, que la logística no podrá nunca cumplir
con sus aspiraciones de acaparar la totalidad de las temáticas trabajadas en el
ámbito de la lógica, pues ignora la calidad del análisis propio de quien lo
estudia, además de carecer de un lenguaje natural que se traduzca con
facilidad, ignora la relación sujeto-predicado-copula y requiere de conocimientos
demasiado sofisticados en el área específica de las matemáticas.
Así, el autor considera que este método constituye una
utilidad meramente práctica, pero bajo ninguna circunstancia nos acerca a desarrollar
el contenido de la verdad.
Posteriormente la atención de Zubiri se vería volcada hacia
los estudios del intuicionismo lógico, teoría que llama a la disolución entre lógica
y matemática, dado que la segunda se puede aprehender en forma de intuición sin
recurrir a un lenguaje simbólico que la represente.
De allí se derivan diferentes paradojas como el problema de
los infinitos y el hecho de prescindir del principio del tercero excluso, pero,
a pesar de estas condiciones, el interés del autor no disminuiría por la misma
compatibilidad de estas ideas con la fenomenología de Husserl.
Finalmente, jamás existieron registros concretos que logran
vincular un particular interés de Zubiri hacia el formalismo, ya sea porque
desde la perspectiva de su evolución como pensador, esto de traduciría a una
vuelta al inicio de sus estudios, lo que no resulta muy convincente.
De esta forma, vemos que la lógica moderna ha atravesado
diferentes etapas en su desarrollo como tema de estudio de la filosofía,
particularmente demarcado por una necesidad de ser reducido a leyes universales
que permitan una interpretación pena y verídica de los contenidos que se
analizan.
Aunque la matemática ha demostrado ser digna compañera de la lógica como
disciplina, genera grandes aportes en el desarrollo de la misma como método,
mas no como contenido, pues por lo general ignora la veracidad de los objetos de verdad analizados
por sí misma, lo cual, en último lugar, generaría un ejercicio en absoluto inútil.
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